La idea nace de Nahuel y Alma Mía, de 8 y 6 años, que viven en Valencia, España.
Como pequeños artistas, empezaron a recoger piedras y llevarlas a casa para pintarlas con sus propios colores y estilos.
Querían regalar algunas de sus piedras a sus abuelos, que viven en Italia; a su tío, que vive en Londres; a su tía y su prima, que viven en Argentina; y a sus amigos de Perú, donde nacieron ambos, y de Barcelona, donde vivieron durante dos años.
"¡Mandémosles las piedras!", dijeron Nahuel y Alma Mía a su padre Fabio, italiano, y a su madre Milena, argentina.
"Sería bonito que las piedras pudieran viajar por sí solas".
Nahuel y Alma Mía respondieron: "¡Hagámonos ayudar por otras personas!".
Así nace LEVART.
LEVART es TRAVEL escrito al revés. Porque aquí no viajamos nosotros. Viajan las piedras.
